Proyecto europeo para mejorar el tratamiento de enfermedades raras del ojo

El laboratorio de Neurobiología Ocular de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) participa en el proyecto europeo RESTORE VISION, una ambiciosa iniciativa destinada a desarrollar nuevos tratamientos para enfermedades raras del ojo como la aniridia y la queratopatía neurotrófica.

Con una financiación de ocho millones de euros de la Comisión Europea, este consorcio reúne a seis instituciones de investigación, tres PYMES y asociaciones de pacientes con un objetivo común: mejorar la salud ocular y la calidad de vida de quienes padecen estas patologías. Las investigadoras de la UMH han descrito la actividad de neuronas clave en la sensibilidad corneal y han desarrollado un modelo experimental para estudiar la regeneración nerviosa en la córnea, avances que podrían aplicarse al estudio y al avance en el tratamiento de enfermedades raras del ojo.

Las enfermedades raras del ojo son la principal causa de ceguera no tratable en Europa y afectan a personas de todas las edades. El equipo científico de RESTORE VISION ha identificado siete patologías oculares raras que afectan a la córnea y al resto de la superficie ocular. “Con un enfoque integral, buscamos restaurar el funcionamiento normal de los sistemas inmune, vascular y nervioso de la superficie ocular mediante el estudio de fármacos ya existentes, pero desarrollando nuevos tratamientos que sean accesibles”, afirma Juana Gallar, quien lidera el proyecto y el laboratorio de Neurobiología Ocular en el Instituto de Neurociencias, centro mixto de la UMH y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Entre esas siete enfermedades raras, está la aniridia que afecta a una de cada ochenta mil personas y que se caracteriza por la ausencia total o parcial del iris. En la mayoría de los casos, es consecuencia de una mutación en el gen PAX6, que impide el correcto desarrollo ocular durante la gestación. Además de la fotofobia y el deslumbramiento, puede causar ceguera y otros problemas como cataratas, glaucoma o anomalías de la córnea. “Aniridia significa ‘falta del iris’, pero se trata de una enfermedad que afecta a distintas partes del ojo”, explica Mª Carmen Acosta, catedrática de la UMH e investigadora del proyecto.

A día de hoy, la aniridia no tiene cura y los tratamientos existentes solo abordan síntomas específicos. La intervención temprana es clave y en la infancia se prioriza la estimulación visual. Posteriormente, se utilizan lentes para mitigar la fotofobia y el deslumbramiento, mientras que en algunos casos de aniridia parcial se recurre a la cirugía con implantes de iris artificiales. “Lamentablemente, la aniridia no se puede prevenir, por lo que los esfuerzos se centran en desarrollar soluciones asequibles para mejorar la calidad de vida de los pacientes”, concluye Acosta.

Además de la aniridia y la queratopatía neurotrófica, las otras cinco enfermedades raras de la superficie ocular que estudia RESTORE VISION son: el penfigoide cicatricial ocular, una enfermedad autoinmune que afecta a las membranas mucosas de la boca y la superficie del ojo; el síndrome de ectrodactilia, displasia ectodérmica y hendiduras orofaciales, en el que son frecuentes malformaciones de los conductos lagrimales y la presencia de fotofobia y úlceras corneales; la enfermedad de injerto contra huésped, una complicación de los trasplantes alogénicos con manifestaciones oftalmológicas que incluyen la enfermedad de ojo seco; la deficiencia de células madre limbares, que impide la renovación del epitelio corneal y acaba provocando lesiones corneales incurables, y la neovascularización corneal, un proceso en el que se desarrollan vasos sanguíneos en la córnea, que en situación normal carece de ellos, lo que provoca inflamación y pérdida visual.

Investigaciones recientes del laboratorio de Neurobiología Ocular de la UMH están aportando información que puede ser clave para el proyecto RESTORE VISION. Por un lado, en un reciente estudio publicado en Acta Ophthalmologica, las investigadoras de la UMH han descrito las características de dos subpoblaciones de neuronas trigeminales sensibles al frío que inervan la córnea. Estas neuronas, denominadas de alto y bajo nivel de actividad basal, juegan un papel crucial en la detección de cambios de temperatura en la superficie del ojo y podrían estar implicadas en la regulación del parpadeo espontáneo, además de en la lacrimación basal. “Comprender su funcionamiento es fundamental para ver cómo se ve alterado en enfermedades que afectan la sensibilidad corneal, como la queratopatía neurotrófica, ya que podría ayudar a diseñar tratamientos que restauren la función nerviosa en pacientes con enfermedades raras del ojo”, explica la investigadora de la UMH Ariadna Díaz Tahoces, primera autora de la publicación.

Por otro lado, el laboratorio de Neurobiología Ocular de la UMH, ubicado en el campus de Sant Joan d’Alacant de la UMH, ha desarrollado un nuevo método para estudiar la regeneración nerviosa en la córnea. Mediante el uso de un láser, han logrado realizar pequeñas lesiones controladas en fibras nerviosas corneales de ratones adultos para después poder estudiar su regeneración. En sus experimentos, descubrieron que los ratones que no tienen la proteína SARM1, responsable de la degeneración nerviosa tras una lesión, los nervios tardan más en deteriorarse, pero su capacidad de regeneración también se ve afectada. La investigadora Almudena Íñigo Portugués, primera autora del estudio, explica que “este modelo permite estudiar, en mamíferos vivos, cómo se recuperan los nervios tras una lesión y podría contribuir al estudio de lo que ocurre en enfermedades raras que afectan la inervación de la córnea y al posterior desarrollo de tratamientos”.

El proyecto RESTORE VISION está avanzando en el desarrollo de nuevas formulaciones de medicamentos y en la identificación de fármacos ya existentes que podrían servir para el tratamiento de enfermedades raras del ojo. Actualmente, se están ultimando los documentos clínicos para su presentación ante comités de ética y autoridades regulatorias, acercándose así a la posibilidad de tratar a los primeros pacientes con enfermedades raras oculares.

El Instituto de Neurociencias UM- CSIC desempeñará un papel crucial en la evaluación de terapias tópicas para la regeneración corneal. “Nuestro trabajo consiste en identificar dianas terapéuticas en células y realizar estudios preclínicos antes de pasar a ensayos clínicos”, detalla Juana Gallar. Una vez validados los tratamientos, el consorcio establecerá protocolos clínicos y formulará recomendaciones legislativas para agilizar el acceso a estas innovaciones médicas.

Con RESTORE VISION, la comunidad científica, médica y empresarial se une en un esfuerzo colectivo para transformar el tratamiento de las enfermedades raras del ojo y garantizar que los avances médicos lleguen a quienes más los necesitan. Este proyecto cuenta con una financiación de ocho millones de euros de la Comisión Europea, a través del programa Horizon Europe, además de recibir apoyo de diversas instituciones de investigación y empresas especializadas en oftalmología.

Fuente imagen: UMH.