Más de 45.000 extremeños participaron en 2024 en el Programa de Detección Precoz de Cáncer Colorrectal del SES

El Programa de Detección Precoz de Cáncer Colorrectal del Servicio Extremeño de Salud (SES) permitió en 2024 que un total de 45.395 personas, con edades comprendidas entre los 50 y 69 años, se realizaran la prueba de cribado, lo que representa un importante avance en la sensibilización y prevención de esta enfermedad en la región. Esta participación se enmarca dentro de las 110.039 personas citadas a lo largo del año para someterse a este sencillo test, orientado a mejorar el diagnóstico precoz.

De los más de 45.000 test válidos realizados, un total de 2.136 personas obtuvieron un resultado positivo, distribuidos en las ocho áreas de salud del SES.

El objetivo principal del programa es detectar de forma temprana posibles lesiones precancerosas o tumores en fases iniciales, lo que permite iniciar tratamientos más eficaces, reducir la mortalidad y mejorar significativamente el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes.

Coincidiendo con el Día Mundial contra el Cáncer de Colon, que se celebra el 31 de marzo, la Junta de Extremadura hace un llamamiento a la población diana para que participe en las campañas de cribado. Diversos estudios han demostrado que esta prueba contribuye de forma significativa a la disminución de la mortalidad por cáncer colorrectal y que sus beneficios superan ampliamente los riesgos potenciales.

CÁNCER COLORRECTAL: UNA PRIORIDAD EN SALUD PÚBLICA

El cáncer colorrectal continúa siendo una de las principales causas de incidencia y mortalidad en la población, por lo que su abordaje constituye una prioridad para el SES. En este sentido, se trabaja de manera activa en la promoción de hábitos de vida saludables, el diagnóstico precoz y la reducción de la morbimortalidad mediante la detección y extirpación de pólipos precancerosos o tumores en estadios iniciales.

El programa está dirigido a personas residentes en Extremadura, entre 50 y 69 años, sin síntomas ni antecedentes familiares directos de esta enfermedad. Se trata de un tumor estrechamente vinculado a la edad y a factores dietéticos, con baja carga hereditaria. Sus síntomas iniciales pueden ser leves o poco específicos, por lo que el cribado adquiere una especial relevancia para su diagnóstico a tiempo.

La prueba consiste en la detección de sangre oculta en heces cada dos años. En caso de resultar positiva, se realiza una colonoscopia de confirmación, recordando que un resultado positivo no implica necesariamente la presencia de un tumor maligno.