La Argentina avanza con paso firme hacia la consolidación como potencia exportadora de Gas Natural Licuado (GNL) gracias a la visión estratégica del presidente Javier Milei.
Así lo aseguró Horacio Marín, titular de YPF, quien destacó el papel clave del mandatario en la apertura de mercados internacionales para el proyecto que lidera la petrolera estatal.
«Se me hace más fácil abrir el mercado porque Milei es un líder internacional. Llevo camisetas de Messi, pero no venden gas, Milei sí», afirmó Marín durante su exposición en el evento Vaca Muerta Insights 2025, organizado por EconoJournal, LM Neuquén y Más Energía.
En un mundo donde la confianza es un activo fundamental, el respaldo del presidente argentino resulta determinante para concretar acuerdos con compradores globales y asegurar las inversiones necesarias para transformar al país en un jugador clave del mercado energético.
El ejecutivo subrayó el éxito de la gira comercial realizada a principios de año por Asia y Europa, que incluyó destinos estratégicos como India, Alemania, Israel, Japón, Corea y China. En estas visitas, se sellaron acuerdos cruciales que allanaron el camino para la decisión final de inversión prevista para agosto de este año.
La importancia de estos compromisos radica en la necesidad de contratos de compra a largo plazo, que funcionarán como garantía para obtener entre USD 10.000 y USD 20.000 millones de financiamiento de bancos internacionales.
Marín resaltó el peso que la figura de Milei tiene en el extranjero. «Cuando me siento a negociar con CEOs de Japón o de cualquier otro país, lo primero que mencionan es a Milei y la transformación que está liderando. Entonces, sé que me voy de la reunión con gas vendido», aseguró.

Sin embargo, también advirtió que para que el proyecto sea plenamente viable, es imperativo reducir los costos operativos en Vaca Muerta. Según denunció, algunas empresas de servicios en la región presentan sobrecostos inaceptables.
«Hay números que dan vergüenza. Hay herramientas que son 300% más caras que en el Permian[Estados Unidos]», criticó, marcando la necesidad de mejorar la competitividad para afianzar el crecimiento del sector.
La demanda de gas en Asia y Europa, exacerbada por la crisis energética global tras la guerra entre Rusia y Ucrania, representa una oportunidad histórica para la Argentina.
Brasil también aparece como un mercado de relevancia, aunque Marín aclaró que las condiciones de contratación en la región presentan desafíos específicos. «Nadie te va a firmar una exportación de 20 años take or pay porque si llueve no consumen. Son cosas chicas», explicó.

El desarrollo del GNL en el país requerirá inicialmente la llegada de tres o cuatro barcos de licuefacción a la costa de Río Negro, con la intención futura de construir una planta onshore en esa provincia.
La Argentina, que posee la segunda mayor reserva mundial de gas no convencional y la cuarta de petróleo, está frente a una oportunidad histórica. Si los planes avanzan según lo previsto, el país podría generar hasta USD 30.000 millones anuales en exportaciones de hidrocarburos hacia 2031, una cifra equiparable a los ingresos del campo en los mejores años de cosecha.