La Sala de Exposiciones de la Universidad de Oviedo se abre a la perspectiva de la artista mexicana Fabiola Naya

La muestra ‘Spot the gold’ explora la frontera entre lo subjetivo y lo objetivo a través de casi una veintena de obras que se podrán ver hasta el próximo 4 de mayo | El rector de la Universidad de Oviedo, Ignacio Villaverde, y la vicerrectora de Extensión Universitaria y Proyección Cultural, María Pilar García Cuetos, inauguran este miércoles la exposición junto a la artista | La artista utiliza pigmentos naturales y tintas para crear obras conceptuales que invitan al espectador a cuestionar su propia percepción, redefiniendo los límites entre lo individual y lo colectivo
 

La Sala de Exposiciones del Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo inaugura esta tarde Spot the Gold, una muestra de la artista de origen mexicano Fabiola Naya. A través de casi una veintena de obras creadas a partir de pigmentos naturales y tintas, la autora invita a los espectadores a cuestionar su propia percepción y a redefinir los límites entre lo individual y lo colectivo. El rector de la Universidad de Oviedo, Ignacio Villaverde, y la vicerrectora de Extensión Universitaria y Proyección Cultural, María Pilar García Cuetos, inauguran esta tarde junto a la propia artista una exposición que se podrá ver hasta el próximo 4 de mayo.

De origen mexicano pero asentada en León, la autora de la nueva muestra de la Sala de Exposiciones es “una artista muy singular que es necesario presentar al público por su profundidad conceptual, su enérgico vitalismo y porque sus interrogantes son, en este momento, tan relevantes como necesarios”, apuesta María Pilar García Cuetos, quien destaca “la mezcla de texturas, la diversidad técnica, el juego matérico y las composiciones absolutamente personales, reflejo de una larga experiencia creativa solitaria y alejada del mundo de las exposiciones”.

“Fabiola Naya aborda su creación con el convencimiento de que veamos las cosas como somos, no como son”, apunta la vicerrectora en el catálogo de la exposición, en el que asegura que “la artista parte de la premisa de la naturaleza subjetiva de la experiencia, donde la realidad es moldeada por el observador”. En palabras de la vicerrectora de Extensión Universitaria y Proyección Cultural, se trata de una obra “intensamente conceptual, que indaga sobre la recepción de la creación artística por parte de quienes la observan”.

“Mi primer contacto con su obra fue el del impacto estético e intelectual de una fuerza expresiva que me atrajo inevitablemente”, confiesa García Cuetos, quien invita a visitar este mes el espacio expositivo del Edificio Histórico para reflexionar a través de las obras de Fabiola Naya: “Nuestra sala aborda junto con la artista y en un momento especialmente convulso, el reto de integrar ese juego de espejos de las perspectivas diversas”.

Spot the Gold descubre el brillo que subyace en la experiencia objetiva de la vida y a tomar conciencia de una energía luminosa que es el origen de toda expresión. Un espacio para explorar y reflexionar sobre lo subjetivo y lo objetivo, lo material y lo inmaterial. “En esta exposición, las obras de Fabiola Naya, contenidas en microcosmos orgánicos, aceptan pausar su inmortalidad, conscientes de su origen sin fin, para mirarnos desde las paredes del recinto que las reciben. Extienden su diálogo a través de emociones y pensamientos fluidos, mientras cuestionan al espectador sobre su propia percepción, redefiniendo los límites entre una dimensión individual y colectiva”, expresa la artista plástica Irma Gutiérrez.

Una artista viajera y ávida de conocimientos

Según describe la propia Fabiola Naya, su producción artística surge de un continuo proceso de búsqueda que le ha llevado a viajar por el mundo de la mano de su sensibilidad, a la que asegura que ha aprendido a valorar y disfrutar. Se licenció en Relaciones Internacionales por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (TEC) con la idea de comprender el mundo y viajó a Italia después en su afán de experimentar la estética. “Fui, vine, giré, me extravié y me dirigí a la India con el anhelo de encontrar certezas. Viajé por el mundo. En el andar, coincidí con España y se convirtió en mi hogar. Di a luz y comencé a nacer”, detalla.

Siguió formándose en fotografía, en Madrid, y en técnicas mixtas, en Londres, para acabar asentándose en la provincia de León, una tierra que se ha convertido en su propio estudio. “Junto con el sol, el viento, la temperatura y la gravedad, cocreamos”, admite la autora de Spot the Gold.