
Carlos Bravo y Luis de la Fuente en la presentación del estudio Evolución de indicadores de buen gobierno de las empresas de Ibex 35 durante el ejercicio 2023
La disparidad salarial en las empresas del IBEX 35 sigue siendo llamativa. El primer ejecutivo gana 73 veces más que el salario medio de su plantilla, mientras que la alta dirección percibe 20,9 veces más y los consejeros de administración 11 veces más, según el estudio de CCOO “Evolución de indicadores de buen gobierno de las empresas de Ibex 35 durante el ejercicio 2023”, que ha elaborado la Fundación 1º de Mayo con los datos disponibles correspondientes a 2023.
Las empresas que conforman el IBEX 35 desempeñan un papel crucial en la economía española, no solo por su impacto en los mercados financieros, sino también por sus políticas laborales, de transparencia y equidad. El estudio, que lleva más de una década proporcionando datos clave sobre la evolución del buen gobierno en las principales empresas españolas, ha sido presentado en rueda de prensa por el secretario de Protección Social y Políticas Públicas de CCOO, Carlos Bravo, y Luis de la Fuente, técnico de la Fundación 1º de Mayo, analiza y evalúa el comportamiento empresarial en términos de responsabilidad social, como los avances en la negociación colectiva, la salud laboral, las retribuciones de la alta dirección y su comparativa con los salarios de los trabajadores, así como aspectos relacionados con la contribución fiscal, la igualdad de género, basados en los informes de sostenibilidad de estas empresas.
En la presentación del estudio, Bravo ha abordado la transparencia en la divulgación de información corporativa, aspecto clave en la gobernanza empresarial, asegurando que hay mucha variación del nivel de detalle de los informes anuales de sostenibilidad y gobierno cooperativo de las empresas. Algunas de ellas destacan por la amplitud y profundidad de sus informes, mientras que otras presentan información más limitada o de difícil acceso.
Por ello, ha mostrado su preocupación respecto al proyecto Ómnibus de la Unión Europea, que busca simplificar la carga administrativa y de la empresa. Desde una perspectiva sindical y de responsabilidad social, considera que esta simplificación podría debilitar los estándares de transparencia, información y comunicación de las grandes empresas, lo que afectaría negativamente a la capacidad de sindicatos y de personas trabajadoras para asegurar el cumplimiento de las normas en materia de sostenibilidad e inversiones. Por ello, considera que pone en riesgo los avances logrados y ha pedido que se realice un seguimiento de la norma para continuar promoviendo una información detallada país por país sobre aspectos clave como la negociación colectiva, la brecha salarial y la contribución fiscal.
También se ha referido a los beneficios de las empresas del IBEX 35, que han obtenido un resultado de 51.400 millones de euros en 2023, un 3,8% más que en el ejercicio anterior. Estas compañías emplean a 1.263.000 personas, de las cuales el 62,7% trabaja fuera de España, lo que impacta en diferentes variables analizadas.
En cuanto a la fiscalidad, el estudio señala una ligera mejora en la contribución fiscal global, que en España ha disminuido. En 2023, estas empresas dedicaron el 56% de sus beneficios a dividendos, lo que supone 28.900 millones de euros. La Agencia Tributaria afirmó que los ingresos obtenidos por estas empresas alcanzaron los 339.000 millones de euros, de los que sólo estaban sujetas a tributación 180.000. Bravo ha denunciado que este dato referido a la tributación en España constata que analizando el diferencial entre beneficio contable y base imponible “la causa fundamental de esta diferencia es la capacidad de planificación y utilización estratégica del entramado de mecanismos fiscales que permiten minorar la contribución fiscal”. Este uso de estrategias para reducir su carga fiscal genera dudas sobre el verdadero compromiso con la financiación pública y desde CCOO consideramos que debe abrirse un debate sobre la justicia del sistema tributario.
Uno de los puntos más sensibles en el análisis del IBEX 35 es la brecha salarial de género, ha asegurado Luis de la Fuente, y cree que, aunque se han registrado avances, aún hay importantes diferencias salariales entre hombres y mujeres, con una brecha del 9,83%. En los consejos de administración, el 39,9% de los miembros son mujeres, aunque el porcentaje de consejeras ejecutivas sigue siendo bajo (6,9%).
En términos de género, la plantilla está prácticamente equilibrada, con un 48% de mujeres. Además, la tasa de temporalidad es del 7% y la de parcialidad del 15%, ambas por debajo de la media nacional. El estudio también confirma que estas empresas cumplen en mayor medida con la cuota de inclusión de personas con discapacidad, alcanzando el 2,2% con 26.000 personas empleadas en esta categoría.
Como ha señalado de la Fuente, el estudio constata que aspectos como la igualdad y la diversidad son cada vez más relevantes en la estructura corporativa de las empresas del IBEX 35. En 2033, el 39,9% de los puestos en consejos de administración están ocupados por mujeres, un dato que cumple con las recomendaciones de buen gobierno que lo sitúa en el 40%. No obstante, la presencia femenina en la alta dirección sigue siendo reducida y, aunque empresas como Banco Santander, Iberdrola y BBVA han implementado iniciativas para fomentar la promoción de talento femenino, la representación de mujeres en la alta dirección aún no es suficiente para garantizar una mayor diversidad e inclusión en el liderazgo corporativo.
También se ha referido a la negociación colectiva como un elemento central en la regulación de las condiciones laborales dentro del IBEX 35. En 2023, el 78% de los empleados de estas compañías estaban cubiertos por convenios colectivos, una cifra superior al 76,2% registrado en 2022. Empresas como Acciona, Caixabank, Bankinter y Unicaja destacan por garantizar el 100% de cobertura a sus empleados, mientras que otras, como Grifols (21%) y Amadeus (42%), muestran porcentajes significativamente menores.
En algunos casos, la información sobre negociación colectiva es confusa. Redeia, por ejemplo, informa que el 98,8% de sus empleados están representados por sindicatos, pero sin precisar el grado de cobertura efectiva de los convenios colectivos.
Los resultados de las empresas del IBEX 35 reflejan indicadores como el índice de frecuencia y gravedad de accidentes, aunque con diferencias metodológicas que dificultan la comparación. Algunas compañías, como ACS, incluyen en sus cálculos los accidentes en jornada laboral, mientras que Acciona solo contabiliza aquellos con pérdida de tiempo de trabajo. Además, los criterios de referencia varían: algunas utilizan 200.000 horas trabajadas, mientras que otras toman como base 1.000.000 de horas, siguiendo los estándares del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST).
El informe también refleja el impacto medioambiental de estas empresas, que sigue siendo un factor clave en su responsabilidad corporativa. Aunque se han producido avances en la reducción de emisiones y se ha apostado por energías renovables, persisten algunos desafíos. En 2023, las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) directas e indirectas de estas compañías alcanzaron los 75 millones de toneladas de CO₂ equivalente, una reducción del 8,2% respecto al año anterior. No obstante, sectores como la energía, la construcción y la industria manufacturera continúan siendo los mayores emisores y, aunque algunas empresas, como Iberdrola y Endesa, han reforzado su transición hacia fuentes renovables, otras, como Repsol y Naturgy, tienen serias dificultades para reducir su huella de carbono. Además, el consumo de agua y la generación de residuos siguen siendo problemáticos en industrias intensivas, como la química y la siderúrgica. A pesar de los compromisos de sostenibilidad, el estudio constata que la falta de estándares homogéneos y la dependencia de compensaciones de carbono en lugar de reducciones reales plantean dudas sobre la efectividad de sus estrategias medioambientales.