Ciencia ciudadana para luchar contra la contaminación marina por plásticos y mejorar la gestión medioambiental

Ciencia ciudadana para luchar contra la contaminación marina por plásticos y mejorar la gestión medioambiental

La Universidad de Barcelona lidera un proyecto europeo que ayudará a mejorar la gestión pública de la contaminación por plásticos en el Mediterráneo noroccidental y la conciencia ambiental de la ciudadanía en la preservación del medio marino.
La Universidad de Barcelona lidera un proyecto europeo que ayudará a mejorar la gestión pública de la contaminación por plásticos en el Mediterráneo noroccidental y la conciencia ambiental de la ciudadanía en la preservación del medio marino.
Noticia
|
Investigación
(03/04/2025)

Los plásticos están cada vez más presentes en mares y océanos de todo el planeta. El Mediterráneo —que es una cuenca marina semicerrada— es uno de los mares que día a día acumula más residuos plásticos procedentes del continente, una situación que pone en peligro la biodiversidad y los ecosistemas marinos. Ahora, la Universidad de Barcelona impulsa un proyecto de ciencia ciudadana para conocer mejor el origen y destino final del plástico que llega al mar y mejorar, así, las estrategias de conservación del medio marino en el Mediterráneo noroccidental.

La Universidad de Barcelona lidera un proyecto europeo que ayudará a mejorar la gestión pública de la contaminación por plásticos en el Mediterráneo noroccidental y la conciencia ambiental de la ciudadanía en la preservación del medio marino.
La Universidad de Barcelona lidera un proyecto europeo que ayudará a mejorar la gestión pública de la contaminación por plásticos en el Mediterráneo noroccidental y la conciencia ambiental de la ciudadanía en la preservación del medio marino.

Noticia
|
Investigación
03/04/2025

Los plásticos están cada vez más presentes en mares y océanos de todo el planeta. El Mediterráneo —que es una cuenca marina semicerrada— es uno de los mares que día a día acumula más residuos plásticos procedentes del continente, una situación que pone en peligro la biodiversidad y los ecosistemas marinos. Ahora, la Universidad de Barcelona impulsa un proyecto de ciencia ciudadana para conocer mejor el origen y destino final del plástico que llega al mar y mejorar, así, las estrategias de conservación del medio marino en el Mediterráneo noroccidental.

p>El proyecto TRAP (Estrategias participativas para la gestión de la contaminación por plástico del litoral transfronterizo) está liderado por la profesora Anna Sanchez-Vidal, del Grupo de Investigación Consolidado en Geociencias Marinas de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la UB, y tiene como socios principales a la Universidad Politécnica de Cataluña y a la empresa Plastic At Sea.

Con una dotación de cerca de un millón de euros, el proyecto se desplegará de 2025 a 2028. Está cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), en el marco del Programa Interreg POCTEFA, una iniciativa de la Unión Europea para fomentar el desarrollo sostenible del territorio fronterizo de España, Francia y Andorra. La primera reunión del proyecto tendrá lugar el próximo 9 de abril, en la sala de juntas de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la UB, con la participación de la profesora Anna Sanchez-Vidal, el profesor José Alsina, del Laboratorio de Ingeniería Marítima de la UPC, y Edouard Lavergne, de Plastic At Sea, que son los principales impulsores de la iniciativa, entre otros participantes.

De las costas de Francia al delta del Ebro
​​​​​​​
La mayor parte de los residuos plásticos que amenazan el medio ambiente marino provienen del continente (ríos, playas, emisarios, vertidos). El proyecto TRAP contribuirá a preservar los valores ecológicos de la región costera del Área Funcional Litoral Este (AFLE) de la Eurorregión Pirineos Mediterráneo, desde el estuario del río Aude hasta el delta del Ebro. Según estudios recientes, en esta área los plásticos marinos están presentes tanto cerca de grandes ciudades como lejos de la costa, probablemente debido a la dispersión por la corriente del norte que fluye hacia el sur desde el golfo de León, capaz de transportar hasta un billón de microplásticos a latitudes meridionales.

 

«La contaminación marina carece de fronteras. Debido a su flotabilidad y durabilidad, los plásticos pueden ser transportados a largas distancias desde sus áreas de origen, y pueden ser los causantes de contaminación marina transfronteriza», apunta Anna Sanchez-Vidal, del Grupo de Investigación Consolidado en Geociencias Marinas de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la UB.

«El aumento exponencial en su producción en las últimas décadas hace que su futura presencia en el medio ambiente sea una auténtica crisis ambiental», explica la investigadora, miembro del Departamento de Dinámica de la Tierra y del Océano de la UB.

En línea con los objetivos de desarrollo sostenible (ODS), TRAP abordará cuestiones clave para la conservación de mares y océanos. La aplicación de modelos numéricos por parte de investigadores del Laboratorio de Ingeniería Marítima de la UPC contribuirá a entender la cantidad de plásticos que entran, cómo se dispersan y dónde se acumulan. El objetivo final es facilitar a los gestores una herramienta numérica de predicción de la distribución de los plásticos en esta región transfronteriza que ayude a liderar acciones políticas ambientales para mitigar su impacto a nivel local y regional.
​​​​​​​
Ciencia ciudadana y compromiso con el medio ambiente

La ciencia ciudadana tendrá también un rol protagonista, con la implicación de la ciudadanía en las tareas propias de la investigación científica del proyecto. Esto permitirá muestrear en áreas con mayores resoluciones geográficas y temporales, reducir desplazamientos —y, por tanto, gastos del proyecto— y aumentar la concienciación ambiental. La colaboración con Plastic at Sea y entidades deportivas, sociales y ambientales a ambos lados de los Pirineos permitirá caracterizar y monitorizar la llegada de los plásticos a la costa —especialmente de fuentes continentales— y conocer la distribución espacial y temporal de los desechos en respuesta a factores antrópicos y variables ambientales (turismo, meteorología, oceanografía, etc.).
​​​​​​​
Con este enfoque combinado, TRAP dará respuesta a diversos retos científicos y sociales: comprender los mecanismos de transporte de plásticos en la región costera del noroeste del Mediterráneo, elaborar una herramienta que facilite una mejor gestión de los desechos a escala local y regional, e informar y concienciar a la sociedad sobre la contaminación por plásticos.

«TRAP es una oportunidad para replantear las políticas ambientales a ambos lados de los Pirineos. El trabajo conjunto de socios, entidades y ciudadanía permitirá evaluar de forma integral la problemática de la contaminación por plásticos en el litoral más allá de los límites administrativos, mejorando, así, las políticas ambientales de protección del medio marino», concluye Anna Sanchez-Vidal.
 

 

 


Galería multimedia