Con motivo del primer aniversario del fallecimiento de Antonio Mata Huete, la Asociación Española de Amigos de la Poesía ASEAPO reunió a un buen número de familiares, amigos y compañeros en un sentido homenaje a este villacañero que nos regaló numerosos poemas, relatos, artículos… y sobre todo, su cariño y amistad a lo largo de su vida.
“Un año sin Antonio” fue el título escogido para este evento que se celebró en la Biblioteca Pública José Hierro de Madrid. Su gran amigo y compañero, el también poeta y escritor villacañero, Vicente Zaragoza, mencionó en su intervención que este era el “lugar donde a Antonio le gustaría estar, en una biblioteca, con amigos, libros, música, sentimientos y con sus Cármenes”, como él llamaba a su esposa y su hija.
Tras la presentación de Zaragoza, tomó la palabra Rosa Rodríguez, presidenta de ASEAPO, quien declaró sentirse “muy orgullosa de recordar con este acto a Antonio” de quien dijo que “él era en sí mismo una institución, que no necesitaba pertenecer a ninguna asociación, aunque se sentía muy a gusto en ASEAPO donde- subrayó Rodríguez- Antonio trabajaba mucho y donde le queríamos mucho”.
El homenaje se convirtió en un recital poético y musical en torno a tres preposiciones, tal y como avanzó Vicente Zaragoza: “De Antonio; Con Antonio; y Para Antonio”. En la primera parte, se recordaron algunos de sus poemas más emblemáticos y sentidos, como la elegía que escribió a su padre el día de su muerte. A continuación, en una dupleta extraordinaria, Antonio J. Sánchez y la cineasta villacañera Liz Lobato repasaron poemas “con Antonio” de grandes como León Felipe, Rafael Alberti, Octavio Paz o su querido Miguel Delibes. Y en la sección nombrada como “para Antonio” recibió el regalo de buenos amigos que habían escrito, incluso cantado, para él.
En el apartado musical, su hermano Manuel Mata y con Raúl Perea a la guitarra, pusieron música a letras del propio Mata. En esa misma línea, la gran Chega Gómez ofreció una interpretación del conocido poema del villacañero “Padre Nuestro”. No fueron las únicas intervenciones, hubo más; incluso la despedida llegó con los asistentes cantando “Grândola vila morena” ya que el homenajeado era un enamorado de Portugal en general y de Lisboa, en particular. De hecho, entre sus asignaturas pendientes, quedó la presentación de su última obra, “Claveles rotos” en la capital portuguesa.
Para finalizar, justo antes de la despedida, su esposa, Carmen González, quiso agradecer a los presentes la organización del homenaje y su asistencia. Recordó que “Antonio era un disfrutón, que disfrutaba con sus amigos, con la poesía, que era su pasión, y con su tierra”. Estas palabras arrancaron la sonrisa del público, pero también las emociones más profundas y, por supuesto, un caluroso aplauso.
Recordamos que Antonio Mata, publicó multitud de relatos literarios, poemas y artículos de opinión relacionados con la caza. Gran aficionado a la historia romana y a la mitología, su trayectoria literaria estuvo dedicada a la poesía y a la recuperación del lenguaje rural olvidado. A lo largo de su trayectoria profesional recibió varios premios, como el galardón periodístico de la Real Federación Española de Caza o el del V Certamen Literario Sancho Panza y del I Certamen de relatos breves Torcaz Naturaleza y Caza. Entre sus obras, destacan, entre otras, Palabras imposibles, Baccanale, Aires de Gloria, Ecos del desasosiego o Claveles Rotos.