El equipo de estudiantes del Grado en Ingeniería Civil y Máster en Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos de la Universidad de Burgos, formado por Mar Lalinde, Héctor Muñoz, Marco Usón y Asier Marín, obtuvo el sexto puesto en el II Concurso Nacional de Puentes Agustín de Betancourt, celebrado los días 21 y 22 de marzo en la Universidad Politécnica de Cartagena y en el que compitieron un total de 13 universidades. Su diseño se basó en un puente arco abatido con un atirantado que recoge las cargas en la sección centro-luz, una solución innovadora que combina eficiencia estructural y estética.
Miguel Ángel Vicente Cabrera, catedrático de puentes de la Escuela Politécnica Superior de la UBU, considera que se trata de “una posición bastante honrosa”, teniendo en cuenta que era el primer año que la Universidad de Burgos participaba en este concurso mientras que muchos de sus competidores ya tenían experiencia previa.
Los equipos tuvieron que construir una maqueta de un puente en un máximo de 5 horas siguiendo una serie de criterios técnicos para su diseño y utilizando un kit de construcción que incluía herramientas, listones de madera, cables de acero, etc. Al día siguiente, las estructuras se probaron hasta rotura estableciendo así la puntuación entre los participantes.
“Había unas condiciones geométricas y el resto era capacidad creativa y técnica de los diferentes grupos”, explica Vicente, que también recuerda que los estudiantes tuvieron que hacer “una presentación con la solución, y cuáles eran un poco las bases científicas y técnicas que había por detrás de la solución que habían elegido”.
El equipo de la UBU estuvo preparando su participación durante meses, desarrollando y perfeccionando su diseño en el Laboratorio de Grandes Estructuras de Obra Civil de la Escuela Politécnica Superior.
Con la ayuda del técnico Antonio Fernández, realizaron diversas pruebas de carga para optimizar su propuesta. La participación en esta competición representa una excelente oportunidad para que el alumnado aplique los conocimientos adquiridos en su formación y refuerce su vocación en la ingeniería de caminos, canales y puertos. Además, permite a la Universidad de Burgos consolidar su presencia en el panorama académico nacional y demostrar la calidad de su enseñanza en el ámbito de la ingeniería civil.