Los días 20 y 21 de marzo se ha celebrado el encuentro “¿Cómo seguimos construyendo UNIJES juntos?”, en la Universidad de Deusto (Bilbao) y Loyola (Azpeitia), donde el Sector de la Educación Universitaria de la Compañía de Jesús en España ha reflexionado y trabajado como sujeto colectivo para proponer visiones y estrategias de futuro.
Más de 70 personas miembros de equipos rectorales y órganos de dirección, decanas y decanos de UNIJES, han sido partícipes del encuentro de colaboración y alianza de la red de seis instituciones universitarias de la Compañía de Jesús en España: Universidad de Deusto, Universidad Pontificia Comillas, Universidad Loyola, IQS y Esade de la Universidad Ramón Llull y Centro Universitario Sagrada Familia.
Una jornada que, pese a sufrir algún contratiempo por las inclemencias meteorológicas, imposibilitando la asistencia de algunas personas, exprimió al máximo cada uno de los momentos compartidos para reconectar personas, consolidar los logros alcanzados y mirar al futuro de la misión universitaria, sabiendo que el contexto universitario vive un momento de grandes cambios y desafíos que exigen el fortalecimiento de la red.
Construyendo juntos
El campus de Bilbao de la Universidad de Deusto acogió la primera jornada del encuentro, que comenzó el 20 de marzo, sorteando unos cuantos contratiempos debido al fuerte viento que impedía la llegada de los asistentes por vía aérea. Se hicieron ajustes en el programa y algunos participantes tuvieron que seguir los primeros compases en formato online mientras se desplazaban por carretera, pero tal y como señaló Enrique López Viguria, Secretario Ejecutivo de UNIJES, se consiguió “afrontar las dificultades con alegría”.
Tras la reunión de la Junta de UNIJES a primera hora, el encuentro dio comienzo a las 13:00 h en el majestuoso Paraninfo, donde Enrique López Viguria y Xabier Riezu, vicerrector del campus de San Sebastián y de Política Lingüística de la Universidad de Deusto, en nombre de la comisión encargada de la preparación del encuentro, dirigieron un cariñoso saludo a los y las asistentes, animándolos a disfrutar y sacar provecho de la experiencia. Además, se les rindió una calurosa bienvenida con un “Aurresku”, una danza popular vasca que, al ritmo del “txistu”, se baila a modo de homenaje o reverencia, y tuvieron la oportunidad de conocer la Capilla del Beato Gárate, situada en el hall del campus escuchando las explicaciones del coordinador de Pastoral de la Universidad, Pello Azpitarte SJ.
El encuentro propiamente dicho comenzó tras el almuerzo, en el Atrio de la Biblioteca CRAI, con las intervenciones de bienvenida del rector de la Universidad de Deusto, Juan José Etxeberria SJ, la presidenta de UNIJES, Ana García-Mina, y el Delegado de la Plataforma Apostólica Loyola, Vicente Marcuello SJ, que tuvieron palabras de aliento y agradecimiento a lo/as asistentes, y reflexionaron sobre el sentido y el gran valor del proyecto de UNIJES para afrontar los desafíos actuales y futuros de la misión universitaria.
En este sentido, Juanjo Etxeberria SJ animó a seguir confiando en la capacidad de trabajo conjunto, donde se encuentran las respuestas a muchos de los desafíos que afrontan las instituciones. Recordó que a lo largo de su historia algunas de las instituciones de UNIJES “han superado crisis y guerras; han transitado cambios tecnológicos y metodológicos, con el auge y crisis de disciplinas y áreas de conocimiento; han afrontado innovaciones de todo tipo y siempre, al servicio de la sociedad y de la Iglesia”.
En palabras de la presidenta Ana García-Mina, hoy, 480 años después de que se gestase la Compañía de Jesús, su misión sigue teniendo pleno sentido en el mundo. Por ello, invitó a las personas asistentes a no dejar de interpelarse por esa misión, ya que a medida que cambia el mundo, las nuevas fronteras envían señales que requieren respuesta. “La labor que desempeñáis como directivos no es sólo clave para cada una de vuestras obras, es fundamental para seguir construyendo UNIJES. Entre todas y todos, necesitamos seguir fortaleciendo vínculos, la práctica del discernimiento en común y la implantación de una cultura de colaboración”, señaló. Por último, el delegado de la Plataforma Apostólica de Loyola, Vicente Marcuello SJ, destacó el valor del acompañamiento en la misión universitaria.
Francisco José Ruíz Pérez SJ, decano de la facultad de Teología de la Universidad de Deusto y miembro del consejo de UNIJES, tomó a continuación la palabra para anunciar el proceso que se iba a seguir en las dos jornadas, con una primera parte más inspiradora y una segunda enfocada al trabajo de definición de desafíos y respuestas.
A continuación los asistentes pudieron conocer distintas iniciativas recientes de UNIJES en el ámbito de la formación, acompañamiento e impacto social. Fue una mesa redonda, moderada por Xabier Riezu, en la que participaron Erik Eguskiza, estudiante del doble grado en Informática y Ciencia de Datos en Deusto y participante en el UNIJES Social Tech Challenge 2024; Cristina Peñalba, coordinadora de Acompañamiento Psicológico en la Universidad Pontificia Comillas; Natxo Andrío, responsable del Servicio de Evangelización y Diálogo del campus de Córdoba de la Universidad la Loyola; y Salvador Borròs, director general IQS Barcelona, institución que coordina el Centro de Investigación de Referencia (CIR) UNIJES de Ecología y Medio Ambiente.
La sesión en Bilbao se cerró con la intervención del P. Provincial Enric Puiggròs SJ, que en su discurso destacó el gran poder que reside en UNIJES, afirmando que “al servicio de la misión que cada uno de los centros desempeñamos, UNIJES es familia, un espacio seguro. Una constelación de marcas que nos ayuda a ir más allá de lo que hacemos”, destacó. Además ante el futuro de la red, animó a los participantes a “verbalizar nuestra ambición” y “nombrar nuestro propósito”. La tarde estuvo amenizada por el grupo de estudiantes de danzas vascas de Deusto, que obsequió a los participantes con la tradicional «Ezpata-dantza» («Baile de espadas»).
El equipo de directivos viajó desde Bilbao al Santuario de Loyola (Azpeitia) a última hora del jueves 20 de marzo para afrontar la segunda jornada del encuentro, orientada a la reflexión y al trabajo en equipo. Para despedir el día, pudieron disfrutar de una visita nocturna a la Basílica acompañados de Cristóbal Jiménez Ariza SJ coordinador del proyecto Loyola Global que aglutina a las diferentes obras del Santuario.
Ya el viernes, 21 de marzo, con fuerzas renovadas, el día comenzó con una misa en la Capilla de la Conversión, donde reside «el corazón de la Compañía», ya que fue aquí donde Ignacio de Loyola respondió a la llamada de Dios. Durante la Eucaristía, el P. Juan José Etxeberria SJ subrayó la importancia de no perder nunca de vista lo esencial, algo que hoy es más importante que nunca en la misión universitaria. “Nuestro propósito es formar hombres y mujeres con sentimiento de justicia y una mayor humanidad. Ignacio de Loyola nunca perdió ese espíritu, ya que su vida giró hacia Dios y al servicio de los demás. Tenemos que tener un corazón para discernir, y ser faros de verdad y justicia; personas que transformen el mundo desde el amor, la fe y el servicio a los demás”, subrayó.
Llegó así el momento de pasar de disponerse a ponerse, mediante varias sesiones de trabajo: una en grupos que mezclaban personas con responsabilidades en diferentes ámbitos y en la que los participantes conversaron sobre qué necesidades relacionadas con la Universidad y su misión en el contexto actual consideraban más urgentes para UNIJES; y otra en grupos de afinidad, para sugerir propuestas operativas, desde el ámbito que cada persona ocupa en su institución universitaria, con el fin de responder a las necesidades más urgentes.
Francisco José Ruiz SJ lo calificó como un momento de intensa interacción creativa, para enfocarse en el “para qué”, el “cómo” y el “quién”, y generar propuestas que alimenten el humus del futuro Proyecto Apostólico. “De lo inspiracional queremos pasar a lo efectivo. Se trata de encarnar aquello que como directivos nos vemos continuamente abocados a realizar en el día a día: concretar”, aclaró.
Tras las palabras de cierre de la presidenta Ana García-Mina, y un breve examen del camino realizado en las dos jornadas; de lo venturoso que comenzó (borrascoso y tempestuoso climatológicamente hablando) a lo venturoso que lo concluimos (afortunados y dichosos, llenos de propuestas), los participantes compartieron la última comida en Loyola con la confianza puesta en los retos diagnosticados de manera conjunta y el depósito de ideas y pasos a dar recogidos en las sesiones de trabajo, que deberán dar lugar a un rico proceso “post-encuentro”.