En la sesión ordinaria del Claustro celebrada el pasado 26 de febrero en el Aula Magna de la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad, se trasladó al Claustro las acciones que llevó a cabo la Universidad antes, durante y después de la DANA que causó la muerte de 2024 personas y asoló una buena parte de la provincia de Valencia.
La rectora M. Vicenta Mestre centró su intervención principalmente en tres ámbitos: política de profesorado, recuperación post-DANA y compromiso con Palestina. Así, sobre las acciones llevadas a cabo por la institución para hacer frente a este fenómeno meteorológico, la rectora destacó la decisión de la Universidad de Valencia de suspender las clases para el día 29 de noviembre de 2024 y, el mismo día 29, suspendió sus actividades.
La rectora destacó que se vieron afectadas el 19% del estudiantado, un total de 9.300 personas en diferentes grados de afectación, y un 20% del personal, 1.800 trabajadores y trabajadoras.
En este contexto, la rectora informó sobre las políticas adoptadas por la Universidad de Valencia que han seguido los principios de empatía, ayuda y flexibilidad.
Según los datos presentados, la Clínica Psicológica de la Universidad de Valencia ha atendido, gratuitamente, a 88 estudiantes y 26 miembros del personal universitario, y han recibido asistencia jurídica gratuita en la Clínica Jurídica para la Justicia Social de la Facultad de Derecho un total de 104 consultas de miembros de la comunidad universitaria.
Según los datos proporcionados por la rectora en su informe, la Universidad de Valencia puso a disposición de la comunidad universitaria 7 autobuses de desplazamiento a municipios que solicitaron ayuda para tareas de limpieza.
Además, la Universidad dispone de 5 laboratorios sobre el terreno (Algemesí, Alfafar, Alaquàs, Torrent y Utiel), donde trabaja con los ayuntamientos y con los museos de las áreas, como el Museo de Villagordo del Cabriel, el Comarcal de l’Horta Sud, el Rajolería de Paiporta y el Palmito de Aldaia, en la recuperación de fotografías, atendiendo a un total de 825 familias y trabajando en la recuperación de alrededor de un millón y medio de fotografías.
Junto a estas acciones, el trabajo de reacondicionamiento de equipamiento informático: 83 ordenadores y 13 portátiles, entre otros elementos; la recogida de material para centros educativos organizada por la Facultad de Magisterio y la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación, acción ya ejecutada con el envío a 43 centros de material educativo, y el voluntariado socioeducativo desde el área de Educación Social de la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación con 3 autobuses de 40 estudiantes que semanalmente prestan voluntariado en Albal y Alfafar.
La rectora informó que, atendiendo a la demanda de la Generalitat Valenciana, hemos cedido el uso del edificio de la calle del Alcalde Reig, donde se imparte el Máster de Secundaria de la Universidad y recordado por ser la sede de la antigua Escuela Universitaria de Magisterio, para ubicar allí, por sus características físicas como edificio, zona de actividades de educación física y de esparcimiento seguro, el Colegio Lluís Vives de Massanassa.
Después de poner como ejemplo la contribución de la FIL (Feria Internacional del Libro organizada por la Universidad de Guadalajara, en México, universidad aliada de la UV) al sector del libro valenciano, la rectora ha informado que “hemos perdido 17,000 ejemplares de Publicaciones de la Universidad de Valencia, todas las exposiciones almacenadas y que, gracias a las fuertes medidas de seguridad de custodias de obras de arte, la afectación de nuestros cuadros patrimonio histórico ha sido menor.”
Finalmente, la rectora destacó los trabajos científicos vinculados a la DANA, como la conferencia de expertos sobre el Cambio Climático en la Mediterránea Ibérica bajo la dirección de los profesores de la Facultad de Geografía e Historia Joan Romero y Ana Camarasa, la investigación sobre afectación del regadío valenciano dirigida por el profesor Jorge Hermosilla ha sido entregada al Tribunal de las Aguas de Valencia, y el congreso “SOS HERITAGE. Gestión y salvaguarda del Patrimonio Cultural en emergencia”, dirigido por las profesoras Ester Alba y Marisa Vázquez, así como la reorientación de las actividades de las cátedras vinculadas al Ayuntamiento de Valencia a través del binomio Universidad+Ciudad en las líneas de trabajo de recuperación post-DANA, de posibles actuaciones de prevención ante futuras catástrofes, y en la recuperación y preservación del Parque Natural de la Albufera.
Becas propias y aplazamiento de pago de matrícula: informe de la rectora
Un total de 163 estudiantes, el 1.9% del total afectado, ha solicitado el aplazamiento de pago de matrícula, informó la rectora, quien presentó los resultados de las becas propias de la Universidad de Valencia, por un importe extraordinario de 1.6 millones de euros.
Así, en resolución provisional, se han concedido 490 ayudas. De ellas, 176 fueron para casos muy graves, con una aportación de 2,500 euros por persona; 269 se consideraron casos graves, con una ayuda de 2,000 euros por persona; y 45 ayudas de situaciones consideradas como moderadas, con una concesión de 1,500 euros por persona.
Las situaciones muy graves son la pérdida total de la vivienda, ocupación o actividad económica, incapacidad, discapacidad, enfermedad grave o defunción de un miembro sustentador económicamente de la unidad familiar; situaciones que suponen una reducción permanente de ingresos.
Casos graves son la pérdida parcial o temporal de la vivienda, cambio en la actividad laboral de un miembro sustentador económicamente de la unidad familiar; y casos moderados son daños en la vivienda que no afecten su habitabilidad y/o la pérdida de una ocupación ocasional.
De estos 490 estudiantes, todas aquellas personas que no tengan beca del Ministerio o no hayan solicitado la beca de la Conselleria tendrán, de forma directa, la ayuda de matrícula de la Universidad de Valencia, sin tener en cuenta los requisitos económicos ni académicos.
De los 176 casos muy graves, aquellos estudiantes que hayan solicitado la beca del Banco Santander recibirán, además de los 2,500 euros aportados por la Universidad de Valencia, 2,000 euros adicionales aportados por el Santander, ascendiendo así a un importe total de 4,500 euros por estudiante en situación muy grave.
La rectora informó, también, que la Universidad de Valencia está “a la espera, e insistimos en conseguirla”, añadió, “de la autorización de la Generalitat Valenciana para desplegar un programa propio de ayuda social para nuestra plantilla afectada que, como bien saben, no se puede aplicar sin la autorización del Consejo de la Generalitat Valenciana, atendiendo a que está completamente excluido de acuerdo con la normativa vigente actualmente.”
Respuesta del estudiantado al informe de la rectora
En el turno de palabra posterior al Informe, Josep Andreu Picó, representante del BEA, centró su intervención en la actuación de la Universidad por la DANA, agradeciendo la suspensión de las clases el día previo a la inundación y destacando que las circunstancias del estudiantado directamente afectado no permitían seguir las clases con normalidad ni retomar la actividad docente debido a los problemas del sistema de transporte. Desde la comprensión de la dificultad en la gestión en situación de crisis, pidió a la rectora que aplique directrices que no sobrecarguen de trabajo al estudiantado.
Por su parte, Gloria Alonso, coordinadora del ADR de la Facultad de Economía y como secretaria general de la asociación de estudiantes Unió, puso en valor la prudente decisión de la Universidad de suspender las clases y agradeció la participación de la UV en las tareas de recuperación. También indicó que seguirán pendientes de la evolución del programa InfraestructuresUV, destacando la problemática del aparcamiento en los campus de Tarongers y Burjassot y que finalmente se haya colocado un paso de cebra en Tarongers.
Finalmente, Bruno Escribano, representante de estudiantes y miembro de la mesa del Claustro, agradeció la decisión de la Universidad de Valencia frente a la «ineficiencia de la Generalitat de Valencia» en la toma de decisiones en relación con la DANA, y agradeció, en «este mundo de negación científica», la actividad universitaria en relación con el cambio climático. A pesar de reconocer que puede haber habido problemas con las clases, «viendo la acción de la Universidad de Valencia, me hubiera gustado que la Generalitat Valenciana hubiera sido igual de eficiente» y terminó con el grito de «¡viva l’Horta Sud!»
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