Un equipo internacional de paleontólogos, que ha contado con la participación del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED, ha identificado una nueva especie de dinosaurio herbívoro en Portugal. El hallazgo, publicado en Journal of Systematic Palaeontology, revela que la diversidad de los ecosistemas jurásicos europeos era mayor de lo que se pensaba.
El estudio se basa en el análisis de unos restos fósiles depositados en la Sociedade de História Natural de Torres Vedras y que pertenecen a un iguanodontio de gran tamaño, posiblemente uno de los mayores herbívoros bípedos conocidos en el Jurásico Superior de la Península Ibérica. Un examen detallado del material confirmó que no coincide con ninguna especie previamente identificada, lo que ampliaría la diversidad de dinosaurios conocida en Europa.
“Fue una sorpresa”, ha señalado Filippo Maria Rotatori, autor principal del estudio. “Creíamos que la diversidad de este grupo de dinosaurios ya estaba bien documentada en el Jurásico Superior de Portugal y este descubrimiento demuestra que todavía queda mucho que aprender y que aún pueden producirse hallazgos emocionantes en un futuro próximo. Desafortunadamente, debido al poco material recuperado, aún no podemos asignarle un nombre científico formal a esta especie”.
Fernando Escaso, profesor e investigador de la UNED y coautor del estudio, ha destacado la envergadura del hallazgo: “Era un peso pesado. Cuando estimamos su tamaño y masa corporal, descubrimos que este nuevo dinosaurio era significativamente más corpulento que otras especies como Draconyx o Eousdryosaurus”.
Además, el descubrimiento de fósiles de distintos tamaños en otros yacimientos de la región sugiere que estos dinosaurios eran relativamente comunes en Portugal hace 148 millones de años.
La Península Ibérica, clave en la evolución de los dinosaurios
Los investigadores han identificado similitudes entre esta nueva especie y otros iguanodontios encontrados en América del Norte y Europa, lo que sugiere que la Península Ibérica desempeñó un papel crucial en los intercambios faunísticos durante el Jurásico. Este hallazgo refuerza la importancia de la Cuenca Lusitánica como un territorio clave para la paleontología y abre nuevas líneas de investigación sobre la biodiversidad jurásica en Europa, tal y como señala Bruno Camilo, estudiante de doctorado y director de la Sociedade de História Natural de Torres Vedras: “es la primera vez que encontramos diferentes grupos de edad de este tipo de dinosaurios en Portugal, lo que abre nuevas posibilidades de investigación”.
La investigación ha sido posible gracias a la colaboración de instituciones como la UNED, la NOVA School of Science and Technology (Portugal), la Universidade de Lisboa, la Universidad de Zaragoza y el Royal Belgian Institute of Natural Sciences.